Capítulo 4
El éxito en el arte, es tener
un buen refrigerador.
Dr. Klik
Un nuevo día despertaba en la ciudad de Miami Beach. De a poco, el sol alzaba su esplendor sobre el mar. En el salón de conferencias de la biblioteca pública, los alumnos discutían el último pie de esfuerzo que el profesor de escritura Merlin, propuso para la clase justo cuando el comando del Dr. Klik hizo su aparición por asalto a punta de lapicera - láser. Aprovechó el factor sorpresa y maniató al profesor junto a su asistente, la poeta Merlina, en dos sillas para la ocasión. El Dr. Klik se proclamó el nuevo director del taller ante la mirada atónita de los concurrentes. Lo del comando era una ilusión, un invento del Dr. Klik para amedrentar a la masa porque en realidad actuaba solo. Solo, pero con un plan medido a la perfección; trazado durante años, meses, días, horas, minutos, segundos y fracción hasta llegar a ese momento de éxtasis para el corazón valiente y lúdico del Dr. Klik.
Debido a la excitación pidió un vaso de agua pero se lo negaron, (Tanto plan, tanto estudio, tanta perfección y olvido lo más importante, el agua). Trato de disimular su error desplegando una banda presidencial con las letras DDT, siglas de: Director Emérito Del Taller De Escritura Patafísica; la bien conocida y característica máscara y tubo de oxigeno Dr. Klik, un lápiz, un pequeño cuaderno de notas y un Manifiesto Patafísico que extendió rápido al frente del salón tomando la palabra:
—Señores y señoras, haciendo caso omiso a todas las voces, les presento el último Manifiesto de la Literatura Patafísica: la abolición absoluta del clavo, la bolita y los dos ganchitos. En cambio, propongo una nueva fuente creativa, el elixir de los narradores, la panacea total, la alquimia de la literatura, la ecuación que todo lo soluciona, una ecuación que desde los albores de la Patafísica Literaria hubieran dejado perplejo a todos los escritores clásicos y hasta el mismísimo y afamado primer premio Relatomania, Rynka. ¡Con ustedes, damas y caballeros! La ecuacion literaria
El discurso fue interrumpido por la alumna Sabrina que se levantó de la mesa y trató de abrir la puerta. Al darse cuenta de que estaba cerrada dirigió su mirada al Dr. Klik que explotó de alborozo.
—Mi querida Sabrina, me crees tan tonto. — espeto el Dr. Klik.
—No puedo perder el tiempo y soportar sus estupideces. Tengo dos esposos, un amante que murió atropellado por mi ex, cuatro hijos, seis mascotas y estoy bordando el rostro de Frida Kalho en el felpudo del gato. —gritaba Sabrina desencajada.
Su valor, animó a otros alumnos como Frank que tomó la palabra haciendo gestos con las manos mientras decía:
—Dr. Klik quiero más diálogo por favor. En vez de contar la acción me gustaría que la misma sea descrita a través de un coloquio, y si no me pongo a dibujar.
Sin querer, Frank le dio una idea a el Dr. Klik que permanecía al frente del salón impávido, pero como de pavo tiene solo los mocos le dijo:
—¡Bueno Mr. Frank! Mientras doy la clase usted podrá retratarme.
Entre tanto, Los Merlines permanecían maniatados en un rincón con una cinta en la boca, haciendo movimientos con la cabeza en señal de vaya saber qué, cuándo con los ánimos exaltados Ivelisse tomaba fotos para una muestra en Hialeah, titulada “Dr. Klik en acción” En tanto, la alumna Estela experimentó un deja vu diciendo que todo lo había vivido en Nueva York y el alumno con asistencia perfecta José, se negó a tomar nota alegando problemas con Radio Mambí. Alina se convirtió en microcuento pensando que de esa manera se escapaba por debajo de la puerta pero todo esto no fue suficiente para amedrentar al Dr. klik que, cansado de tanta vanidad y con un brazo en alto y fascista amenazó diciendo:
—¡Señoras y señores! Terminemos con la pantomima del rechazo. No hay nada que puedan hacer. Si ustedes no me permiten continuar no tendré otro remedio que destruir los archivos del profesor Merlín y con él todas las ilusiones de publicar jamás en la vida.
Al Dr. Klik, que en el fondo tiene su corazoncito pero muy en el fondo, le daba lástima ver maniatados a Los Merlines. Recordaba los buenos momentos vividos y se le piantó un lagrimón, pero enseguida su cerebro reptiliano se despertó.
—¡Damas y caballeros, dejemos la melancolía para otro momento y continuemos con la clase! —esto decía el Dr. Klik cuando todos callaban.
—Bien, la ecuación es la siguiente: Personaje + Narrador + Trama = Cuento. Si pasamos la variable personaje al otro lado de la ecuacion quedaría - Personaje + cuento, es decir con menos personajes tengo más acción, más cuento, esto es coherente con la economía de recursos en el género. Bien, ahora pasemos a cuento con signo negativo, quedando de la siguiente manera: Personaje + Narrador + trama - Cuento = 0, es decir puedo tener todos los elementos de la ecuación, pero menos cuento, no cuento nada. ¿Cuántas veces hemos contado nada? Se da cuenta que si usted no cuenta, cuenta otro. La siguiente y ¡Ojo que esta tiene trampa! Le damos signo negativo a Trama; -Trama + Cuento, de por sí es un resultado a revisar. A primera vista, es imposible porque un cuento sin trama no es cuento. Y si me desafían, tengo más variables de la ecuación con solo cambiar de sexo...
El error le provocó carraspera y miró al alumnado que a esas alturas estaba profundamente dormido. Salvo el alumno Paciano, que aconsejaba al Dr. Klik mediante un bailecito ridículo mejorar el lenguaje corporal; otros prestaban atención al delirio no porque les interesara la exposición, sino porque en el caso de Asdrúbal, había sido extorsionado por el Dr. Klik con una foto en su teléfono. En la captura, Asdrúbal podía ver su coche rodeado de cuatro grúas. El costo de las mismas le haría peligrar su carrera en la Universidad de Salamanca teniendo que cursar en Calamuchita, provincia de Córdoba. Esther, más perdida que en calle Canal y Fuentes, que estaba pensando en su novela de 1485,3 páginas, permanecían callados, mientras todos esperaban que suene el teléfono de Ilse que nunca sonó. El último intento avezado, por cierto, fue la danza del vientre interpretada por Butis, pero el Dr. Klik tenía un antídoto para ese tipo de seducción fatal; una inyección de contra testosterona que se aplicó rápidamente antes de sucumbir al encanto de los velos.
La directora del establecimiento fue advertida por un adicto a la literatura que estaba buscando un taller de último minuto para darse una sobredosis. La mayor responsable, llamó al grupo de operaciones especiales SWAT que llegó enseguida tratando de no llamar la atención con: 10 unidades de asalto, 40 patrulleros, 20 motorizados, 30 efectivos en bicicleta, 50 a caballo, 60 perros de la unidad K 9 (entre ellos el famoso Yanko) 70 gatos de la unidad especial MIAU 7 y más de 100 efectivos de a pie por si las moscas, mejor dicho, por si los mosquitos, que están tan de moda. Rápidamente y desplegando toda la logística, dieron un ultimátum al Dr. Klik por medio de altavoces. El eco se escuchó sobre la bahía rompiendo la quietud del vecindario.
—Dr. Klik,ik, ik, ik. Sabemos que está parapetado, ado, ado, ado, y que tiene rehenes, enes, enes, enes. No cometa ninguna locura, ura, ura, ura…….
El Dr. Klik lamentó la ausencia de González. Necesitaba un abogado que lo defendiera, sin embargo no estaba tan seguro de que estuviera de su lado. Pero como señalé al principio, el Dr. Klik estaba listo para lo peor. Se podrá decir cualquier cosa de él, pero nunca que no cuide la estética. Como en el teatro griego, inventó un Deus Ex Machina, sacó una manga del as. Abrió una puerta interna del salón que solo él conocía y desapareció. El alumnado fue rescatado minutos después. Los agentes que lo siguieron perdieron su rastro. La única prueba en la escena del crimen era una nota que decía: “Si quieren encontrarme, no me busquen” Dr. klik.
Capítulo 4
Un nuevo día despertaba en la ciudad de Miami Beach. De a poco, el sol alzaba su esplendor sobre el mar. En el salón de conferencias de la biblioteca pública, los alumnos discutían el último pie de esfuerzo que el profesor de escritura Merlin, propuso para la clase justo cuando el comando del Dr. Klik hizo su aparición por asalto a punta de lapicera - láser. Aprovechó el factor sorpresa y maniató al profesor junto a su asistente, la poeta Merlina, en dos sillas para la ocasión. El Dr. Klik se proclamó el nuevo director del taller ante la mirada atónita de los concurrentes. Lo del comando era una ilusión, un invento del Dr. Klik para amedrentar a la masa porque en realidad actuaba solo. Solo, pero con un plan medido a la perfección; trazado durante años, meses, días, horas, minutos, segundos y fracción hasta llegar a ese momento de éxtasis para el corazón valiente y lúdico del Dr. Klik.
Debido a la excitación pidió un vaso de agua pero se lo negaron, (Tanto plan, tanto estudio, tanta perfección y olvido lo más importante, el agua). Trato de disimular su error desplegando una banda presidencial con las letras DDT, siglas de: Director Emérito Del Taller De Escritura Patafísica; la bien conocida y característica máscara y tubo de oxigeno Dr. Klik, un lápiz, un pequeño cuaderno de notas y un Manifiesto Patafísico que extendió rápido al frente del salón tomando la palabra:
—Señores y señoras, haciendo caso omiso a todas las voces, les presento el último Manifiesto de la Literatura Patafísica: la abolición absoluta del clavo, la bolita y los dos ganchitos. En cambio, propongo una nueva fuente creativa, el elixir de los narradores, la panacea total, la alquimia de la literatura, la ecuación que todo lo soluciona, una ecuación que desde los albores de la Patafísica Literaria hubieran dejado perplejo a todos los escritores clásicos y hasta el mismísimo y afamado primer premio Relatomania, Rynka. ¡Con ustedes, damas y caballeros! La ecuacion literaria
El discurso fue interrumpido por la alumna Sabrina que se levantó de la mesa y trató de abrir la puerta. Al darse cuenta de que estaba cerrada dirigió su mirada al Dr. Klik que explotó de alborozo.
—Mi querida Sabrina, me crees tan tonto. —le espeto el Dr. Klik.
—No puedo perder el tiempo y soportar sus estupideces. Tengo dos esposos, un amante que murió atropellado por mi ex, cuatro hijos, seis mascotas y estoy bordando el rostro de Frida Kalho en el felpudo del gato. —gritaba Sabrina desencajada.
Su valor, animó a otros alumnos como Frank que tomó la palabra haciendo gestos con las manos mientras decía:
—Dr. Klik quiero más diálogo por favor. En vez de contar la acción me gustaría que la misma sea descrita a través de un coloquio, y si no me pongo a dibujar.
Sin querer, Frank le dio una idea a el Dr. Klik que permanecía al frente del salón impávido, pero como de pavo tiene solo los mocos le dijo:
—¡Bueno Mr. Frank! Mientras doy la clase usted podrá retratarme.
Entre tanto, Los Merlines permanecían maniatados en un rincón con una cinta en la boca, haciendo movimientos con la cabeza en señal de vaya saber qué, cuándo con los ánimos exaltados Ivelisse tomaba fotos para una muestra en Hialeah, titulada “Dr. Klik en acción” En tanto, la alumna Estela experimentó un deja vu diciendo que todo lo había vivido en Nueva York y el alumno con asistencia perfecta José, se negó a tomar nota alegando problemas con Radio Mambí. Alina se convirtió en microcuento pensando que de esa manera se escapaba por debajo de la puerta pero todo esto no fue suficiente para amedrentar al Dr. klik que, cansado de tanta vanidad y con un brazo en alto y fascista amenazó diciendo:
—¡Señoras y señores! Terminemos con la pantomima del rechazo. No hay nada que puedan hacer. Si ustedes no me permiten continuar no tendré otro remedio que destruir los archivos del profesor Merlín y con él todas las ilusiones de publicar jamás en la vida.
Al Dr. Klik, que en el fondo tiene su corazoncito pero muy en el fondo, le daba lástima ver maniatados a Los Merlines. Recordaba los buenos momentos vividos y se le piantó un lagrimón, pero enseguida su cerebro reptiliano se despertó.
—¡Damas y caballeros, dejemos la melancolía para otro momento y continuemos con la clase! —esto decía el Dr. Klik cuando todos callaban.
—Bien, la ecuación es la siguiente: Personaje + Narrador + Trama = Cuento. Si pasamos la variable personaje al otro lado de la ecuacion quedaría - Personaje + cuento, es decir con menos personajes tengo más acción, más cuento, esto es coherente con la economía de recursos en el género. Bien, ahora pasemos a cuento con signo negativo, quedando de la siguiente manera: Personaje + Narrador + trama - Cuento = 0, es decir puedo tener todos los elementos de la ecuación, pero menos cuento, no cuento nada. ¿Cuántas veces hemos contado nada? Se da cuenta que si usted no cuenta, cuenta otro. La siguiente y ¡Ojo que esta tiene trampa! Le damos signo negativo a Trama; -Trama + Cuento, de por sí es un resultado a revisar. A primera vista, es imposible porque un cuento sin trama no es cuento. Y si me desafían, tengo más variables de la ecuación con solo cambiar de sexo...
El error le provocó carraspera y miró al alumnado que a esas alturas estaba profundamente dormido. Salvo el alumno Paciano, que aconsejaba al Dr. Klik mediante un bailecito ridículo mejorar el lenguaje corporal; otros prestaban atención al delirio no porque les interesara la exposición, sino porque en el caso de Asdrúbal, había sido extorsionado por el Dr. Klik con una foto en su teléfono. En la captura, Asdrúbal podía ver su coche rodeado de cuatro grúas. El costo de las mismas le haría peligrar su carrera en la Universidad de Salamanca teniendo que cursar en Calamuchita, provincia de Córdoba. Esther, más perdida que en calle Canal y Fuentes, que estaba pensando en su novela de 1485,3 páginas, permanecían callados, mientras todos esperaban que suene el teléfono de Ilse que nunca sonó. El último intento avezado, por cierto, fue la danza del vientre interpretada por Butis, pero el Dr. Klik tenía un antídoto para ese tipo de seducción fatal; una inyección de contra testosterona que se aplicó rápidamente antes de sucumbir al encanto de los velos.
La directora del establecimiento fue advertida por un adicto a la literatura que estaba buscando un taller de último minuto para darse una sobredosis. La mayor responsable, llamó al grupo de operaciones especiales SWAT que llegó enseguida tratando de no llamar la atención con: 10 unidades de asalto, 40 patrulleros, 20 motorizados, 30 efectivos en bicicleta, 50 a caballo, 60 perros de la unidad K 9 (entre ellos el famoso Yanko) 70 gatos de la unidad especial MIAU 7 y más de 100 efectivos de a pie por si las moscas, mejor dicho, por si los mosquitos, que están tan de moda. Rápidamente y desplegando toda la logística, dieron un ultimátum al Dr. Klik por medio de altavoces. El eco se escuchó sobre la bahía rompiendo la quietud del vecindario.
—Dr. Klik,ik, ik, ik. Sabemos que está parapetado, ado, ado, ado, y que tiene rehenes, enes, enes, enes. No cometa ninguna locura, ura, ura, ura…….
El Dr. Klik lamentó la ausencia de González. Necesitaba un abogado que lo defienda, sin embargo no estaba tan seguro de que estuviera de su lado. Pero como señalé al principio, el Dr. Klik estaba listo para lo peor. Se podrá decir cualquier cosa de él, pero nunca que no cuide la estética. Como en el teatro griego, inventó un Deus Ex Machina, sacó una manga del as. Abrió una puerta interna del salón que solo él conocía y desapareció. El alumnado fue rescatado minutos después. Los agentes que lo siguieron perdieron su rastro. La única prueba en la escena del crimen era una nota que decía: “Si quieren encontrarme, no me busquen” Dr. klik.

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