viernes, 30 de abril de 2021

Dr. KLIK. Capitulo 9. Los personajes y hechos en esta novela son reales. Cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia.

 






Capítulo 9




   —¡Señoras y señores!  ¡Muy buenas tardes!  Esto es, Literatura Patafísica a la Gorra. Literatura en media hora. Introducción al NO cuento. El NO conflicto. Maestros del NO cuento. ¡Todo esto y mucho más, en la excelente y magistral clase de hoy! Damas y caballeros con orgullo, tengo el agrado de presentar al experimentado, avezado, guía y gurú de la Patafísica. ¡Con ustedessssssssss El Dr. Klik!  


   Así lo anunciaba Gloria Loniega en el salón de lectura de Books & Magazines, aquella tarde en que la gente no tenía nada que hacer. Sin embargo, ese nada que hacer, era lo más importante que había que hacer. Porque de eso se trataba, de no hacer nada. De no contar cuento. El Dr. Klik lo sabía y se encontraba en su peor trance. 


Los últimos morlacos se los había gastado en una sopa de pollo en el Art Deco Supermarket antes de tomarse la S hacia el downtown. Una vez en el centro, hizo combinación con la B que le permitía hacer una transferencia con la línea D, pero resulta que se tomó la F que lo llevó al Omni Station. De ahí parten todas las letras del abecedario. Su corazón se llenó de gozo jugando al Scrabble y luego de seis horas girando, llegó a la librería famélico. Menos mal que le habían prometido un sándwich y una Coca Cola para después del evento. Pensando de antemano que, quizás no habría final, (el Dr. Klik solo cree en el presente) pidió el refrigerio ni bien llegó. 


   Al suceso asistieron destacadas figuras literarias del Sur De La Florida.

Presentes estaban: Chasquido Palenzuela, el Poeta del Género; Carlos Coloreado, el poeta que pinta sus versos; Pedro Melena de León, eximio representante del Noir tropical Sudaca y el empresario inmobiliario y niño maldito del verso Gaston Brickell. El evento se veía galardonado con la presencia de los recién llegados desde La Madre Patria; Los Altos, emisarios estos, del Rey de España que venían con una orden de captura para Facundo Vaca Vaquero Vazquez, máximo divulgador del Spanglish. Pero por sobre todas las cosas al Dr. Klik le llamó la atención una pareja que se ubicó al fondo con una caja de tomates. Ambos llevaban gafas oscuras, un piloto de lluvia y sombrero. El resto de los presentes era literatura. 

    

   —¡Señoras y señores! ¡Buenas tardes!  En esta clase nos dedicaremos al género NO cuento. —comenzó diciendo el Dr. Klik, mientras se acomodaba las gafas. Luego tomó aire por el respirador y continuó.  

   

   —Un género de la Literatura Patafísica que es ni más ni menos que la Literatura del fracaso. Un chasco asegurado si siguen mis consejos ¡Piensen de la siguiente manera! ¿Quién puede asegurarles el éxito? Nadie. En cambio, la Literatura Patafísica los lleva directo al fracaso y ¿Que es el fracaso sino la semilla del éxito? 

   

   A esa altura, había ruidos nerviosos, que se cruzaban con miradas y carraspeos. Atrás en el fondo los tomates eran de color rojo punzó. La pareja le pareció conocida al Dr. Klik. 


   El Dr. klik sintió incomodidad y se excitó. No hay nada que le guste más que la incomodidad. Hasta se podría afirmar que el Dr. Klik se siente cómodo en la incomodidad.

   

   —Señores por favor que no tengo todo el día, —dijo con tono ganador.  —Parece que no entendieron que es a la gorra. continuó el Dr. Klik —Ya que definimos que es el No cuento, nos dedicaremos ahora al No conflicto. Por ejemplo, imaginemos esta situación. Una persona quiere salir de su casa. Va hasta la puerta, la abre y sale ¿Qué pasa? No pasa nada. No hay conflicto. Ese es el momento perfecto para comenzar el No cuento ¿Me siguen? 


   Los ánimos estaban caldeados. Esto le recordaba el caldo de pollo que se había tomado unas horas atrás, cuando Gloria Loniega negaba todo y se disculpaba de los disparates del Dr. Klik mientras Los Altos no perdían de vista a Facundo Vaca Vaquero Vazquez, que tomó la palabra diciendo: 

   

—Don’t mames guey! Tienes que fixear lo que estás diciendo. No sabes una pinche word about cuentos. Yo no sé you guys pero es suficiente for me. Esto me hace remembrar que I have better cosas que hacer. I should be going to la chingada


   Y así Facundo Vaca Vaquero Vazquez se levantó de la silla rápidamente buscando la salida sin saber que afuera lo esperaba La Policía Gramatical. Ahí secundado por los emisarios del Rey de España se lo llevaron esposado. 


   En ese preciso instante el Dr. klik hizo una pausa advirtiendo el despliegue de una catapulta hecha con dos remos en forma de cruz accionada por un motor  que la pareja del fondo comandaba lanzando tomates contra el estrado ante el estupor del público. Los tomates se peleaban por llegar y castigar al Dr. Klik con tanta saña que en el viaje viraban al color violeta. 


   El accionar de la desaforada pareja, que no eran otros que Los Merlines, envalentono al resto del salón que a dos manos lanzaban el vegetal rojo. Esto avergonzó sobremanera al Dr. klik, que no quería otra cosa que repetir el refrigerio y en cambio recibía una ensalada de chiflidos, furia y tomates. 


   Un justo apagón obró de redentor y para cuando se hizo la luz, no había ni sombras del Dr. Klik. 


jueves, 22 de abril de 2021

Dr. KLIK. Capitulo 8. Los personajes y hechos en esta novela son reales. Cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia.

 



Capítulo 8






   Luego de lo que se podría llamar una contra experiencia destructiva, el Dr. Klik sufrió los efectos colaterales del chipping hammer, que en psicología se lo conoce como E.P.V.C.  siglas que significan: En la puta vida lo vuelvo a coger (al chipping hammer). Esta dolencia afecta al Sistema Límbico. Exteriormente el trastorno se presenta en forma de temblores. El problema en ese sentido es que el Dr. Klik ya tiene algunos defectos de fábrica y ahora se le agrega este achaque. 


   Mientras vagaba por el Downtown tratando de encontrar un sentido a su vida y un cartel anunciaba la marca de Flan Tembleque, vio el monumental edificio sobre Flagler Street. Era ni más ni menos que La Biblioteca de Babel. Un paraíso dentro de otro paraíso, cuyo inmenso follaje son hojas de papel escritas bajo la ilusión de la inmortalidad. 


   A la desaforada esperanza de encontrar una vez por todas la dicha, se perdió en sus galerías hexagonales, buscando entre anaqueles, un libro en particular por demás escatologico, cuyo título fue el rebanar de sesos en su juventud. Perdido entre los amplios salones y estantes abarrotados de títulos, como ratón de biblioteca, pronto lo invadió la desesperanza; hasta que decidió consultar sobre el mostrador a un dependiente que estaba mirando porno en la computadora. Tenía los ojos rojos. 


   —¡Disculpe el coito interruptus! Ando buscando un libro que se llama La Patafísica y Otras Eyaculaciones.  —le dijo mientras pensaba que había dado con la persona dada, dada las circunstancias (Al Dr. klik le encanta la palabra dada porque proviene del Dadaísmo, base fundacional de la Patafísica)

  

   —¡Oh, Si! —le dijo el auxiliar y continuó. 

   

   —Ese libro está en el último hexágono. Suba las escaleras. ¡No hay otra! Cuando llegue al último polígono deberá resolver una ecuación. La misma, está dentro de un libro de tapa roja con letras indescifrables en su lomo. Para llegar a él, deberá pararse en el vértice sud-sudeste y desde ahí caminar en diagonal avanzando dos casilleros y retrocediendo uno. En el espacio retrocedido, muévase tres pasos a la izquierda y uno hacia al centro. Desde ahí, haga una perpendicular con dirección norte y en esa posición practique una parabólica de signo negativo. Continúe de esa manera hasta el cuarto anaquel empezando por la derecha. ¡Ahi no esta! Pero encontrará las instrucciones para descubrirlo. 


   Al Dr. Klik, que se mueve en el mundo de los números como pez fuera del agua, no le quedaba otra. Temió que resolver esa ecuación le haría olvidar los resultados de su todavía ignorada tesis y esa suposición lo llevó a dudar. Pero no había llegado hasta ahí en vano. El Dr. Klik odia la vida en pretérito, por eso miro hacia adelante y pensó en la frase de su amigo Julio, que para llegar al cielo solo hace falta una piedrita y la punta del zapato. Y ahí justo vio a una piedrita que lo estaba esperando y llevándola de puntin, se fue haciendo jueguitos mientras subía.    


   La ecuación era de cuatro incógnitas y de grado irracional. El resultado es un número igual ó mayor al que corresponde a cada incógnita. Ese guarismo final es de cuatro cifras. Cada cifra corresponde a una letra del alfabeto formando el vocablo DOWN, que era justo lo que decía el cartel sobre la puerta oxidada en el vértice norte del hexágono y en su felicidad, por haber resuelto el enigma, ni siquiera alcanzó a leer, cuando abrió el portón que daba al vacío. 


   Un alarido se escuchó mientras un fuerte toldo amortiguaba la caída y el Dr. klik se deslizó como en tobogán; cayendo en puntas de pie en la cola de la S, hacia Aventura y como el Dr. Klik es amante del riesgo y el azar, se coló rápido en el autobús, ante la furia de los pasajeros.

   

   Sentado sobre la ventanilla, viendo los rascacielos que se extendían a lo largo de la Bahía de Biscayne, lamento no haber tomado un libro para entretenerse durante el viaje. Su único consuelo eran los anuncios publicitarios que decían Aventura Mall. 


   Mal ya la estaba pasando ante el clamor de los pasajeros que lo habían aislado y le gritaban —¡Go to the back door! cuando el chofer lo dejó arriba del puente MacArthur, a dos millas de Miami Beach. 

   

   Eso no amedrentó al Dr. Klik, que con su equipo de buceo se sumergió en las tibias aguas de la bahía, nadando siempre en dirección este. En el medio del trayecto, unos delfines lo acompañaron y le dieron un empujoncito; hasta que después de tres horas en el medio acuático, llegó a la calle 5 con Alton Road.


   Merodeando la zona conoció a Mr. Singh y a su hermano Lucky Yogui secundado por las Chaca-Chaca, tres féminas que profesan el Budismo y forman parte de un grupo de apoyo espiritual gratuito para los que han sufrido los embates del chipping hammer. Ahí fue introducido a los Chapines Voladores, que estaban en pleno tratamiento después de haber presentado “El Conceptual Hondureño”, una arquetipo de bidet para armar y desarmar hecho en roca granito en la última feria de arte para migrantes INMIGRARTE. 


   Los hermanos estaban en la fase dos del tratamiento llamado La Fregada del Monolito, que consiste en la limpieza general de tronco y extremidades con una hidrolavadora a presión manejada por un mono que se llama Lito; famoso por curar las heridas con Merthiolate. 


   Si bien el Dr. Klik no había llegado a esa situación, fue de inmediato a la fase tres que consiste en la práctica de meditación trascendental. Luego le es permitido agredir verbalmente al siniestro aparato que se encuentra montado en un podio. La terapia se llama The Blame Therapy.  Es de vital importancia la parafernalia provista para este método de desintoxicación, que consiste en; ajo, inciensos, una cruz y una foto del mártir Martillo Hammer. 


   El Dr. Klik que no tenía donde ir aprovechó la bondad de estos samaritanos y fingiendo efectos colaterales continuos, se quedó en la Fundación. Los budistas le dejaron en claro que no todo es contemplación y que había que ganarse el sustento como ellos lo hacían; leyendo las manos y predicando el futuro por la Lincoln Road.


   Al Dr. Klik le iba mal en tal menester. Vestido con atuendos de monje tibetano, un libro de Ludovica Squirru, inciensos y un gong, intentaba predecir el pasado de los distraídos turistas que deambulan por el transitado paseo. Estos, frente al bombardeo de ofertas innecesarias, no tenían tiempo ni siquiera para mandar a la mierda al Dr. Klik que no acostumbrado a las altas temperaturas se arrancó el atuendo como Tony Montana y se fue a Munchies a tomar unas frías. Al rato, mientras caía la tarde sobre la Lincoln Road y un homeless estiraba la mano en la puerta del CVS en tanto los turistas tomaban selfies entre palmeras y vidrieras de lujo, sacó del bolsillo una tarjeta con un número de teléfono. Se alegró. Un número no es solo un número. En la soledad puede ser también una esperanza. Y pidió otra cerveza para celebrar.


martes, 13 de abril de 2021

EL CLUB DE LOS POETAS OLVIDADOS




Poesia Seudonima

Cualquier escritor, poeta, narrador que se jacte de serlo, busca la perpetuidad en su arte; volverse inmortal a través de su obra. Nosotros lo contrario. Nosotros solo buscamos el olvido, la desmemoria.


Ahora es


Ahora es nunca, 

como tus labios

de ayer


Ahora es siempre,

como la lluvia

sin viento


Ahora es ahora,

y solo ahora

por aquella

voz


Ahora es lo que fue,

y nunca sera,

como la luna

sin mar


Ahora es memoria

de la que no 

sobreviviremos,

sin pena,

sin gloria


Ahora es 

un vaso vacio


Un fuego 

sin llama


Una mañana

sin amanecer


Ahora es ahora

y mas nunca

que ahora,

ahora es




domingo, 11 de abril de 2021

Dr. KLIK. Contra Capitulo 7. Los personajes y hechos en esta novela son reales. Cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia.





Contra Capítulo 7


Amarte, solo por amor al arte.




   No toco tu boca, etérea. La deseo desde el primer día que la vi; la deseo tanto que si me sacara una selfie la verías pegada en el medio de mi frente, como si fuera un tercer ojo; un ojo, al que le gustaría jugar al cíclope si lo dejaras. Pero no, no la toco. Solo me queda la fantasía y la ilusión frágil de que algún día será mía, para morderla suavemente y sentir mariposas en mi boca y tu boca en flor. Pero cuanto más pasa el tiempo, la desesperación, el desgarro de la carne, la huida a otra parte, el miedo y el gusto amargo que fuiste todo deseo alguna vez; regreso violentamente a este presente con un afán que se propaga en el espacio infinito, atravesando la muerte, que por más dolorosa que sea nunca lo será como esta sensación masoquista de no tocar tu boca, de solo desearla. Una boca ya inalcanzable para mis besos, tan lejos, que ya prefiere el silencio, antes que el rechazo de tu boca, que no toco, solo la deseo y la miro; por ahora.